El pasado jueves se aprobaba en el Congreso de los Diputados la Ley de medidas de flexibilización y fomento del mercado de alquiler de viviendas. (texto aprobado)

La nueva normativa modifica sustancialmente la LAU anterior con el propósito (exposición de motivos) de incrementar el parque inmobiliario arrendaticio de nuestro país, lo que en la práctica supone una modificación del régimen de los arrendamientos en favor, fundamentalmente, del propietario-arrendador.

Es indudable que la nueva normativa es la constatación del fracaso de las políticas de fomento del arrendamiento, basadas en las ayudas públicas al arrendador/ario y se muestra como la única posibilidad que tiene el legislador para “incentivar” dicho mercado del alquiler mediante la entrada de un mayor número de pisos al mercado que hipoteticamente debieran minorar el coste del alquiler permitiendo, entre otras cosas, el acceso de los jóvenes a la vivienda. Desde luego la situación económica actual impide el fomento del alquiler vía subvención.

venta-de-pisosAdemás, la reforma pretende dotar de una mayor seguridad jurídica al régimen arrendaticio mediante una apuesta clara de la inscripción en el Registro de la Propiedad de los contratos de alquiler. Solo de ese modo (no como en la situación anterior) los contratos de alquiler pervivirán pese a la venta o adjudicación del inmueble a un tercero, por ejemplo, el ejecutante de la hipoteca.Señalado hasta aquí el propósito fundamental de la reforma pueden entenderse algunas de las modificaciones que la misma sustenta y que refuerzan la pretensión de incrementar el mercado del alquiler a costa de, en su caso, minorar los derechos del inquilino frente a la situación que actualmente tiene (menos años de duración, posibilidad ex-lege de rescisión por utilización del propietario, no subsistencia por venta del inmueble ..)

A continuación os insertamos un cuadro comparativo sobre las modificaciones que introduce la Ley.

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