O como quedarse a medio camino de una declaración responsable en materia de licencias ambientales

Por @sclaverom

En el BOA de fecha 10 de diciembre de 2014 fue publicada la Ley 11/2014, de 4 de diciembre, de Prevención y Protección Ambiental de Aragón a la que ya hicimos mención, cuando la norma era proyecto, en este mismo blog en atención a su evidente incidencia en el ámbito local  respecto a los regímenes autorizatorios en actividades sometidas a licencia ambiental de actividades clasificadas.

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En aquel momento ya advertíamos de las dificultades que en el ámbito municipal aragonés suponía la posibilidad de poner en marcha una actividad molesta, insalubre, nociva o peligrosa mediante una pretendida declaración responsable, que en la configuración legal establecida, se constituye únicamente como una pre-licencia que requiere de la oportuna posterior tramitación administrativa en el plazo de tres meses.

A este respecto el artículo 72 de la citada norma ha quedado establecido del siguiente modo:

Artículo 72. Declaración responsable.
1. Las actividades sujetas a licencia ambiental de actividades clasificadas podrán iniciarse mediante declaración responsable del titular de la actividad empresarial o profesional avalada mediante informe redactado por profesional técnico competente. Dicho informe incluirá, al menos, una manifestación explícita e inequívoca de que la actividad cumple con todos los requisitos que resulten exigibles de acuerdo con la normativa que resulta de aplicación.
2. La presentación de la declaración responsable conllevará la obligación de presentar, en el plazo máximo de tres meses, la solicitud de licencia ambiental de actividades clasificadas acompañada de la documentación que resulte procedente. En el supuesto de que no se presentara dicha solicitud en el plazo indicado, la declaración responsa  ble quedará sin efectos automáticamente, debiendo cesar la actividad ya iniciada.

Así el legislador aragonés, por un lado, imbuido por la pretensión de agilidad administrativa, y de eliminar al máximo las trabas que presuponen el ejercicio de actividades empresariales, pretende que con una simple declaración se pueda iniciar la actividad -durante 3 meses-, pero por otro lado, consciente de la dificultades y problemas que puede generar dicha actuación -fundamentalmente respecto a las injerencias de esas actividades en la tranquilidad de vecinos o en la propia  conservación del medio ambiente en su sentido amplio de la expresión-, le obliga a la tramitación de la licencia en los mismos términos que se establecía hasta ahora.

De este modo recae en el técnico redactor del certificado/informe que debe acompañarse a la solicitud, la responsabilidad de asegurar que el local, el establecimiento, la nave … cumple con las necesarias medidas de seguridad, salubridad, estanqueidad etc…, esto es, que cumple con las medidas correctoras oportunas para que la actividad resulte lo menos gravosa para el medio y los ciudadanos.

No seré yo quien dude de la bondad de la actividad de todo profesional en el ejercicio de las tareas que le son propias pero su intervención en el presente supuesto, no olvidemos, abonada por el solicitante, puede en muchas ocasiones  ser contraria a los intereses públicos que debieran ser examinadas en un procedimiento de estas características, generando de este modo no pocos problemas en la conciliación entre el ejercicio de las actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas y el respeto de otros intereses en juego. Pensemos en un bar o local de ocio ya existente y sin actividad desdimages (1)e hace años, en el que una mera solicitud acompañada de un simple certificado o informe puede suponer evidentes molestias a los vecinos por ruidos con ocasión de la instalación de equipo de música del que antes carecía. Esa actividad puede prorrogarse por tres meses con esa simple declaración y, desde luego, va a suponer que el Ayuntamiento del municipio lleve una actividad de comprobación e inspección que antes se efectuaba a posteriori de la existencia de la autorización.

Cierto es que en muchas de las ocasiones (no en todas), dichos procedimientos autorizatorios deberán compaginarse con licencias urbanísticas  que al ser de suficiente entidad requerirán de previa autorización administrativa en los términos que también se señalan en la Circular de Diputación Provincial de Huesca a este respecto:

Aunque la Ley no lo señale, en nuestra opinión tampoco podrán ejercitarse actividades que para poder iniciar la actividad deban ejecutar obras sujetas a licencia urbanística, pues en este caso, conforme al artículo 231 del Texto refundido de la ley de Urbanismo de Aragón, la licencia de obra y de actividad se otorgarán mediante resolución única. Así pues, sólo en aquellos casos de obras de pequeña entidad que puedan realizarse mediante declaración responsable o instalaciones ya preexistentes podrán acogerse al inicio de la actividad por declaración responsable

En fin, además de esa limitación, el propio artículo 72.3 de la Ley establece la imposibilidad de llevar a cabo declaración responsable en las siguientes materias:

3. No podrán iniciarse mediante declaración responsable las actividades clasificadas sujetas a la licencia ambiental de actividades clasificadas que, de forma previa o simultánea, requieran alguna de las siguientes autorizaciones o informes para su ejercicio:
a) Evaluación de impacto ambiental, en los supuestos previstos en la presente ley.
b) Autorización de vertederos.
c) Autorización de instalaciones de actividades de gestión de residuos peligrosos.
d) Autorización de instalaciones de actividades de gestión de residuos no peligrosos.
e) Autorización de centros de tratamiento de vehículos al final de su vida útil.
f) Autorización de emisión de gases de efecto invernadero.
g) Autorización de actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera.
h) Autorización de plantas de biogás con subproductos animales no destinados a consumo humano.
i) Autorización de plantas de compostaje con subproductos animales no destinados a
consumo humano.
j) Autorización de plantas de incineración y coincineración con subproductos animales no destinados a consumo humano.
k) La instalación de explotaciones ganaderas de cría intensiva.

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